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Discurso pronunciado por el Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, en la 11ª Conferencia sobre medidas para facilitar la entrada en vigor del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares, Nueva York, 25 de septiembre de 2019

 

Estimados señores Copresidentes,

Damas y caballeros:

Estoy encantado de saludar a todos los reunidos en esta sala.

Confío en que esta Conferencia responda en plena medida a las tareas planteadas en el Artículo XIV del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (TPCEN) y realmente contribuya a avanzar el logro del objetivo común: puesta en vigor del mencionado Tratado.  

Lamentablemente, nuestra Conferencia se vio empañada por el indignante incidente relacionado con el incumplimiento por la parte estadounidense de sus compromisos relacionados con el oportuno otorgamiento de los visados de entrada a los miembros de las delegaciones que arriben a las sesiones de la ONU. Prácticamente toda la delegación rusa inscrita para participar en las labores de la actual Conferencia no obtuvo visados, aunque nosotros hemos cumplido con todos los trámites. Por lo visto, ya es hora de pensar en una ciudad más adecuada que Nueva York para celebrar tales conferencias, en un anfitrión que muestre mayor responsabilidad hacia sus obligaciones.

Volviendo al tema, quisiera saludar la suscripción del Tratado por Tuvalu y su ratificación por Zimbabue y Tailandia, con lo cual el número de países que firmaron o ratificaron el Tratado ha alcanzado 184 y 168, respectivamente. Cada nueva ratificación es sumamente importante para el TPCEN, acercando el Tratado al status de documento universal y recordando el grado de responsabilidad que recae sobre los restantes ocho Estados de los que depende su entrada en vigor.

Lamentablemente, en el periodo transcurrido tras la Conferencia anterior (2017), la situación en torno al Tratado ha empeorado seriamente. El principal factor desestabilizador fue la renuncia de EEUU a ratificarlo. Esta decisión que, según afirman los colegas estadounidenses y algunos correligionarios suyos, no cambia nada en el plano práctico, en realidad acarrea graves consecuencias destructivas para el Tratado y la seguridad internacional en general.

En vista de los términos de la entrada en vigor estipuladas por el Tratado, la renuncia de EEUU a ratificar el TPCEN impide que pase a ser un tratado internacional operante. Se pone en entredicho la racionalidad de todos los esfuerzos emprendidos para vertebrar una infraestructura vinculada al Tratado, incluido el Sistema Internacional de Monitoreo.

En vez de revisar su decisión negativa con respecto al Tratado, Washington trata de manchar a otros Estados, acusándolos arbitrariamente  de incumplir el TPCEN. Como de costumbre, los estadounidenses no aducen pruebas algunas para argumentar sus afirmaciones. El país que no se propone (al anunciarlo oficialmente) ratificar el TPCEN, no tiene derecho formal ni moral ni siquiera a discutir la o9bservancia del Tratado por otros Estados. El empleo de métodos indecorosos para encubrir su posible retirada del Tratado es simplemente indigno.

Estamos seriamente preocupados con la destructiva actitud que mantiene EEUU hacia los probados mecanismos y acuerdos en materia de control de armamentos y no proliferación que demostraron su eficacia. Hemos hablado sobre ello en más de una ocasión. El seguir manteniendo tal actitud puede generar caos y anarquía, provocar impredecibilidad en el área nuclear. El TPCEN es uno de los más importantes instrumentos de limitación de las armas nucleares y no proliferación, llamado a desempeñar el papel protagónico en el mantenimiento de la seguridad y estabilidad regionales. Paradójicamente, fue justamente EEUU el país que en su tiempo había promovido la redacción de este Tratado. Lo habrá olvidado ya.

Según entendemos, la postura de EEUU la tienen por norte algunos otros Estados, incluyendo los mencionados en el Anexo 2 al Tratado. EEUU bien podría ser una “locomotora” en la ratificación del TPCEN, dando el correspondiente ejemplo. En esta relación, exhortamos al Gobierno de EEUU a revisar su irresponsable decisión sobre el TPCEN y emprender sin demora los pasos indispensables para ratificarlo.

Dirigimos nuestro llamamiento también a otros siete países de los que depende la entrada en vigor del Tratado, los exhortamos a firmar y/o ratificarlo lo más pronto posible. Cada uno de estos países, desde luego, asume su parte de responsabilidad por el destino de este documento.

Apreciamos muy positivamente la actividad desarrollada por la Secretaría Técnica Provisional de la Comisión Preparatoria para la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares encabezada por nuestro conocido colega, el Secretario Ejecutivo, Lassina Zerbo. La labor de la Secretaría con vistas a promover el Tratado en el ámbito internacional siempre contaba con nuestro apoyo. También apoyamos los esfuerzos de la Secretaría Técnica Provisional encaminados a una sistemática y equilibrada creación de todos los elementos de verificación del TPCEN.

Queremos recalcar que un funcionamiento cabal y eficaz del mecanismo de verificación será posible únicamente tras la entrada del Tratado en vigor. No se puede ni hablar de una aplicación temporal del Tratado.

Al ratificar el Tratado en 2000, Rusia viene cumpliendo rigurosamente sus compromisos. Para nosotros es el único tratado internacional, susceptible de una verificación eficaz, sobre prohibición completa de los ensayos nucleares que no tiene alternativa ni puede tenerla. Los máximos dirigentes de Rusia reiteradamente confirmaron esta postura en relación con el Tratado.

A partir de 1991, Rusia mantiene la moratoria sobre los ensayos nucleares. Durante el periodo transcurrido, no hemos realizado ni una sola explosión nuclear. También en adelante nos proponemos observar la moratoria, siempre y cuando hagan lo propio también otras potencias nucleares. Creemos que la voluntaria moratoria sobre los ensayos, pese a toda su importancia, no podrá compensar el que esté pendiente de solución el problema fundamental: la entrada del Tratado en vigor. Los compromisos unilaterales de algunos países tampoco pueden considerarse una válida sustitución de los compromisos legales internacionales contenidos en este documento.

Rusia coopera estrechamente con la Comisión Preparatoria en la creación del segmento ruso del Sistema Internacional de Monitoreo. 28 de las 32 instalaciones previstas para ser emplazadas en el territorio ruso ya están operacionales. Tenemos previsto alcanzar nuevos resultados en este dominio.

Estimados señores Copresidentes,

Confirmo que para nosotros es aceptable la concordada en Viena declaración final de la actual Conferencia, incluyendo la lista de medidas para facilitar la entrada en vigor del Tratado que aparece en el texto. Participaremos enérgicamente en la materialización práctica de las medidas previstas.

Fuente: MID.RU