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MEMORIA DESCRIPTIVA sobre la situación real en torno al llamado "caso de los Skripal"

MEMORIA DESCRIPTIVA

sobre la situación real en torno al llamado “caso de los Skripal”

 

1. El 12 de marzo del corriente, la Primera Ministra de Gran Bretaña, Theresa May, calificó ante la Cámara de los Representantes de altamente probable que la Federación de Rusia fuese responsable del envenenamiento en la ciudad de Salisbury del ex coronel de la Dirección General de Inteligencia de Rusia, agente doble, Serguéi Skripal, y su hija, Yulia Skripal, con el gas neurotóxico А-234, según la clasificación británica, que había tenido lugar el 4 de marzo.

Gran Bretaña planteó públicamente la cuestión sobre el “encubrimiento” por Rusia de una parte del arsenal químico y su “empleo”. Es decir, se declaró que Rusia “había violado” sus compromisos asumidos a tenor de la Convención sobre la Prohibición del Desarrollo, la Producción, el Almacenamiento y el Empleo de Armas Químicas y sobre su Destrucción (CPAQ), uno de los tratados multilaterales más eficaces en el ámbito de desarme y no proliferación de las armas de destrucción masiva impulsado por nuestro país, entre otros.

Gran Bretaña arremetió de ese modo no sólo contra Rusia sino también contra la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) y toda la inmensa labor desarrollada en el marco de la misma, en particular, con la participación de la propia Gran Bretaña, durante las últimas dos décadas.

De conformidad con lo estipulado en el Artículo III de la CPAQ, Rusia presentó la información completa sobre sus reservas de armas químicas. Los grupos de inspección de la Secretaría Técnica de la OPAQ comprobaron estos datos y los confirmaron. El organismo internacional competente – la OPAQ – confirmó oficialmente el hecho de destrucción completa del arsenal químico de Rusia.

2. En vista de lo serias que son las acusaciones contra nuestro país, la Embajada de Rusia en Londres remitió el 12 de marzo del corriente al Ministerio de Exteriores británico una nota solicitando facilitar acceso a los materiales de investigación, incluidas las muestras de la sustancia química mencionada por los organismos de instrucción británicos para que los expertos pudiesen analizarlas en el marco de una investigación conjunta.

Propusimos de ese modo actuar de conformidad con el acápite 2 del Artículo IX de la CPAQ que prevé que los Estados partes de la Convención pueden arreglar cualquier asunto que provoque duda en la observancia de este tratado internacional mediante el intercambio de información y celebrando consultas bilaterales. A tenor de lo estipulado en este Artículo, Rusia estaba dispuesta a responder a la solicitud de Gran Bretaña en un plazo de diez días.

Desgraciadamente, la parte británica renunció a esta opción y, en vez de actuar de conformidad con las normas del Derecho Internacional, hizo un grosero intento de politizar este asunto.

3. La Primera Ministra de Gran Bretaña, Theresa May, propuso convocar el 14 de marzo del corriente una reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad de la ONU para abordar el tema. Pronosticando un juego sucio por parte de Londres, Rusia insistió en que la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU se celebrara a puertas abiertas.

No está claro qué fue lo que perseguía la parte británica al someter este tema a consideración del Consejo de Seguridad de la ONU. Este asunto no forma parte de la competencia del Consejo de Seguridad de la ONU. Es evidente que cualesquiera discusiones al respecto no tendrán sentido antes de que la OPAQ redacte el informe con la valoración del incidente en Salisbury (es importante saber si el agente neuroparalizante se empleó en realidad y, en caso de que esto se confirme, cómo se estableció de dónde provenían las sustancias químicas y qué acciones se emprendieron en relación con las víctimas, etc.).

4. El 14 de marzo del corriente, la Primera Ministra de Gran Bretaña, Theresa May, posiblemente, al darse cuenta de lo que pasa en realidad, envió una carta al Director General de la Secretaría Técnica de la OPAQ, Ahmet Uzumcu (que se difundió entre todos los países miembros del Consejo Ejecutivo de la OPAQ el 15 de marzo del corriente) solicitando efectuar un “análisis independiente de los resultados de la investigación británica” del incidente en Salisbury.

Según el comunicado de prensa publicado por el Ministerio de Exteriores de Gran Bretaña el pasado 18 de marzo del corriente, de conformidad con la carta de Theresa May, el representante permanente de Gran Bretaña ante la OPAQ invitó a los expertos de la Secretaría Técnica a visitar Gran Bretaña para analizar independientemente las conclusiones sacadas en el laboratorio británico en Porton Down en relación con el incidente en Salisbury. El 19 de marzo del corriente, los expertos de la OPAQ llegaron a Gran Bretaña.

Rusia espera que la OPAQ presente una información detallada sobre el “caso de los Skripal”. Esperamos que la Secretaría Técnica de la OPAQ efectúe una investigación independiente observando todas las disposiciones vigentes de la CPAQ.

5. Rusia tiene cada vez más preguntas en los ámbito legal y práctico. Estamos firmemente decididos a aclararlos a través de la OPAQ.

Rusia declara que no empleó armas químicas contra Gran Bretaña. Consideramos que es necesario calificar como atentado terrorista el “ataque” contra los Skripal con el uso de sustancias tóxicas. En vista de que a raíz del incidente fue afectada la ciudadana rusa, Yulia Skripal, proponemos a la parte británica cooperar a tenor del Artículo IX de la CPAQ.

Quisiéramos aclarar los siguientes aspectos.

¿Quiénes, dónde y cómo tomaron las pruebas a Serguéi y Yulia Skripal? ¿Cómo se registraron todos estos procedimientos? ¿Quién puede corroborar la autenticidad de los resultados obtenidos? ¿Se han observado los requisitos de la OPAQ durante la secuencia de los procedimientos durante la recogida de pruebas (la denominada “chain of custody”)?

¿Valiéndose de qué métodos (análisis espectral y otros) la parte británica durante un lapso de tiempo tan corto logró determinar el tipo de la sustancia química supuestamente empleada (según la clasificación occidental, Novichok)?

Según entendemos, para hacerlo, es preciso contar con una muestra standard de esta sustancia.

¿Cómo esta presura se corresponde con las declaraciones oficiales hechas por Scotland Yard de que para “para sacar las correspondientes conclusiones, se necesitarán semanas e incluso meses de trabajo”?

¿A base de que datos e indicios de afección se tomó la apresurada decisión de antidotar a los afectados Skripal y al policiía británico? ¿No provocó esta presura unas serias complicaciones de su salud y el subsiguiente agravamiento?

¿Concretamente, qué antídotos se administraron? ¿En función de qué análisis se resolvió recurrir a tales preparados?

¿Cómo se puede explicar los efectos retardados de la sustancia neuroparalizante que por su naturaleza produce efectos inmediatos? Se afirma que las víctimas fueron envenenadas en una pizzería (según otros datos, en coche, en aeropuerto, en piso, etc.). ¿Qué ocurrió en realidad? ¿Cómo explicar que, pasado algún tiempo, las encontraron en un escaño en la calle?

Es preciso aclarar por qué la culpa por “el caso de los Skripal” se achacó sin fundamento alguno a Rusia, mientras los estudios relacionados con la sustancia denominada en Occidente Novichok se efectuaban en Gran Bretaña, EEUU, Suecia y la República Checa. Los resultados obtenidos por dichos países en el desarrollo de nuevos agresivos tóxicos de este tipo aparecen en más de 200 fuentes públicas de los países de la OTAN.

6. Incluso vistas a través de un prisma meramente humanitario, las acciones de Londres son simplemente bárbaras. El 4 de marzo del año en curso, en el territorio de Gran Bretaña (según las propias autoridades británicas) fue agredida con empleo de sustancias químicas la ciudadana rusa Yuli Skripal.

La Federación de Rusia exige facilitar una información exhaustiva sobre la marcha de la investigación del incidente en Salisbury ocurrido con la ciudadana rusa  (la Embajada de Rusia en Londres remitió la correspondiente nota el 12 de marzo del corriente).

Gran Bretaña infringe las normas elementales de comunicación interestatal y hasta ahora, sin dar explicaciones, niega a los representantes oficiales rusos el acceso consular a Yuli Skripal a tenor de la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares de 1963. Desde hace ya más de dos semanas no podemos establecer con certeza qué fue lo que le ocurrió a nuestra ciudadana y en qué estado ella de hecho se encuentra.

La Dirección General para la investigación de casos de excepcional gravedad en el Comité de Instrucción de la Federación de Rusia incoó el 16 de marzo del año en curso diligencias de investigación por la tentativa de homicidio de la ciudadana de la Federación de Rusia, Yulia Skripal, cometida con empleo de método peligroso para la sociedad en el territorio de Gran Bretaña.

La investigación se realizará de conformidad con las normas de la legislación rusa y del Derecho Internacional. Se planea a la investigación a expertos altamente calificados.

Los jueces de instrucción están dispuestos a desarrollar una labor conjunta con los órganos competentes de Gran Bretaña. Contamos con la cooperación de la parte británica.

7. En el Consejo de Seguridad de la ONU, en la OPAQ y en los demás organismos internacionales la Federación de Rusia se pronuncia consecuente e insistentemente porque todos los delitos con empleo de agresivos tóxicos se investiguen con minuciosidad, esmero y profesionalismo y a los culpables se les exija la responsabilidad.

Estamos dispuestos a mantener una amplia y abierta cooperación con Gran Bretaña para dirimir toda clase de preocupaciones a nivel bilateral, en el marco de la OPAQ, de otros documentos internacionales, actuar a tenor del Derecho Internacional.

Rusia, como miembro responsable de la comunidad internacional y parte concienzuda de la Convención sobre la Prohibición de las Armas Químicas (CPAQ), jamás recurrirá al lenguaje de los ultimátumos ni responderá a preguntas no oficiales hechas en forma verbal.

Las acciones de los países occidentales en torno al “caso de los Skripal” que ellos mismos pergeñaron, contradicen no sólo las normas del Derecho Internacional y la práctica universal de las relaciones interestatales, sino el sentido común. Nosotros, por supuesto, tomamos nota de todo esto en detalle, y con el correr del tiempo, los culpables inevitablemente recibirán su castigo.

English version

AIDE-MEMOIRE

to clarify the state of affairs

as regards the so-called ‘Skripal case’

(21 March 2018 21:33, 535-21-03-2018)

 

1. On 12 March 2018, Prime Minister of Great Britain Theresa May, addressing the House of Commons, said it was "highly likely" that the Russian Federation was responsible for the poisoning of former GRU colonel, double agent Sergei Skripal and his daughter Yulia Skripal on 4 March 2018 in Salisbury, with a nerve agent identified according to British classification as A-234.

The United Kingdom has publicly raised a question about Russia's "concealing" and "using" part of its chemical arsenal, thus alleging that Russia has "violated" its obligations under the Convention on the Prohibition of the Development, Production, Stockpiling and Use of Chemical Weapons and on Their Destruction (CWC) – one of the most effective multilateral treaties in the disarmament and non-proliferation field, which was initiated, among others, by our country.

Thus, the United Kingdom has come out against Russia as well as against the Organization for the Prohibition of Chemical Weapons (OPCW) itself and the tremendous work that has been done within this organization during the last two decades, including with participation of the United Kingdom.

Pursuant to the requirements of Article III of the CWC, the Russian Federation submitted a full and complete declaration of all its chemical weapons stockpiles. That data was thoroughly checked and verified by the inspection teams of the OPCW Technical Secretariat. The fact of the full elimination of Russia's chemical arsenal has been officially confirmed by the authorized international institution – the OPCW.

2. On 12 March 2018, given the gravity of the accusations brought against our country, the Russian Embassy in London sent a note verbale to the Foreign Office of Great Britain requesting access to the investigation materials, including samples of the chemical agent that British investigators were referring to, so that it could be tested by our experts in the framework of joint investigation.

Thus, we proposed to act in accordance with paragraph 2 of Article IX of the CWC. It stipulates that States Parties to the Convention should first make every effort to clarify and resolve, through exchange of information and consultations among themselves, any matter which may cause doubt about compliance with the CWC. Under the provisions of that Article, Russia would be ready to respond to the United Kingdom's request within 10 days.

Unfortunately, the British side rejected that option and, instead of following the existing norms of international law, chose to unscrupulously politicize the issue.

3. British Prime Minister Theresa May suggested that a special Security Council meeting to discuss the matter be held on 14 March 2018.  Suspecting that London would play dirty, Russia insisted on making the Security Council's meeting open.

It is incomprehensible what the British side was trying to achieve by bringing the issue to the UNSC. This matter by no means falls within the mandate of the UNSC. It is quite obvious that all discussions are pointless until the OPCW gives its assessment of the Salisbury incident (it is important to know whether a nerve agent was actually used; if it was, how the likely origin of the chemicals was determined; what, and on what basis, actions were taken with regard to the victims, etc.).

4. On 14 March 2018, British Prime Minister Theresa May, apparently having come to senses, finally sent a letter to Director-General of the Technical Secretariat of the OPCW Ahmet Üzümcü (circulated to all OPCW Executive Council Member States on 15 March 2018) inviting the OPCW Technical Secretariat “to independently verify the analysis” of the British investigation into the Salisbury incident.

As indicated in the press release by the British Foreign Office of 18 March 2018, following the letter by Ms Theresa May, the UK’s Permanent Representative to the OPCW invited experts of the OPCW Technical Secretariat to visit the United Kingdom to carry out an independent analysis of the findings of the British Defence Science and Technology Laboratory at Porton Down in connection with the Salisbury incident. On 19 March 2018, OPCW experts arrived in the United Kingdom.

Russia expects the OPCW to make an official detailed account of developments around the ‘Skripal case’. We proceed from the understanding that the OPCW Technical Secretariat shall conduct a full-fledged independent investigation in accordance with all relevant provisions of the CWC.

5. Russia has more and more questions both in legal and practical terms. And we intend to seek answers through the OPCW.

Russia states that it has not used chemical weapons against Great Britain. We suppose that the attack on the Skripals with toxic chemicals shall be deemed a terrorist act. As Yulia Skripal, a Russian citizen, is among the victims to the incident, we propose cooperation with the British Side under Article IX of the CWC.

We would like to ascertain the following issues.

Where, how, and by whom were the samples collected from Sergei and Yulia Skripal? How was it all documented? Who can certify that the data is credible? Was the chain of custody up to all the OPCW requirements when evidence was collected?

Which methods (spectral analysis and others) were used by the British side to identify, within such a remarkably short period of time, the type of the substance used ("Novichok" according to the western classification)? As far as we know, to do that, they must have had a standard sample of such agent at their disposal.

And how do these hasty actions correlate with Scotland Yard's official statements that "the investigation is highly likely to take weeks or even months" to arrive at conclusions?

What information and medical effects led to a hasty decision to administer antidotes to the aggrieved Skripals and the British policeman? Could that hastiness lead to grave complications and further deterioration of their health status?

Which antidotes exactly were administered? What tests had been conducted to make the decision to use these drugs?

How can the delayed action of the nerve agent be explained, given that it is a fast-acting substance by nature? The victims were allegedly poisoned in a pizzeria (in a car, at the airport, at home, according to other accounts). So what really happened? How come they were found in some unidentified time on a bench in the street?

We need an explanation why it is Russia who was accused on the ‘Skripal case’ without any grounds whatsoever, while works to develop the agent codenamed "Novichok" in the West had been carried out by the United Kingdom, the USA, Sweden and the Czech Republic. There are more than 200 open sources publications in the NATO countries, highlighting the results that those countries achieved in the development of new toxic agents of this type.

6. Even from purely humanitarian perspective London’s action appears simply barbaric. On 4 March 2018 (as British authorities themselves claim) a nerve agent attack against Russian citizen Yulia Skripal was committed in the territory of the United Kingdom.

Russian Federation has demanded exhaustive information on the course of investigation into the Salisbury incident involving a Russian citizen (the Russian Embassy in London sent the relevant note verbale on 12 March 2018).

The United Kingdom is breaching elementary rules of inter-State relations and is still denying, without any explanation, Russian officials’ consular access to Yulia Skripal envisaged by the 1963 Vienna Convention on Consular Relations. For more than two weeks now, we have not been able to credibly ascertain what happened to our citizen and what condition she is actually in.

On 16 March, the Main Directorate for High-Priority Cases of the Investigative Committee of the Russian Federation initiated a criminal investigation into the attempted willful murder of Russian citizen Yulia Skripal committed by dangerous means in the territory of the United Kingdom.

The investigation will be conducted in accordance with the Russian legislation and the norms of international law. Highly qualified experts will contribute to the investigation.

The investigators stand ready to work together with the competent authorities of the United Kingdom. We expect a cooperative approach of the British side.

7. In the UN Security Council as well as in the OPCW and at other international fora, the Russian Federation has been a consistent and insistent proponent of thorough, comprehensive and professional investigation of all crimes involving toxic chemicals, and of bringing perpetrators to justice.

We are ready to engage in full-scale and open cooperation with the United Kingdom in order to address any concerns whether in bilateral format or within the OPCW and other international instruments, working within the purview of international law.

As a responsible member of the international community and a bona fide State Party to the CWC Russia will never speak the language of ultimatums or answer informal and word-of-mouth questions.

The Western countries’ action on the fabricated ‘Skripal case’ contravenes the norms of international law and the general practice of inter-State relations, as well as the common sense itself. Naturally, we run a detailed record of all that, and when time comes, those guilty will inevitably be brought to justice.